Aprender antes de hablar. Punto final

Casi dos años hace que escribo semanalmente en este periódico. Desde que comencé tuve muy claro que los artículos iban a ir firmados con mi nombre y apellidos, de modo que todos los lectores de “El Faro de Ceuta” pudieran conocer la persona y las circunstancias del que se hacía responsable de sus palabras, no buscando el burladero de un pseudónimo.
Ahora recibo contestaciones de personas que evitan poner sus apellidos, quizá temerosas de este profesor de instituto que ningún poder tiene y que en nada se quiere parecer a los rencorosos politiquillos que pululan por el Palacio Autonómico y a los que tanto valoran en el movimiento vecinal.
Estas personas que no se identifican, al menos plenamente, pero sí se permiten poner el nombre y apellidos de la Presidenta de Mujeres Vecinales, cosa que yo no he hecho en ningún momento, siendo las “defensoras” menos prudentes que yo, que supuestamente he atacado sin justicia a esta señora.
El detonante de dos contestaciones que he recibido ha sido mi artículo de hace unos diez días en el que indicaba que la Presidenta de Mujeres Vecinales cometía un error garrafal al decir, en relación con el lamentable asesinato de una conciudadana a manos de su pareja, que “la legislatura es rara”.
Un error que da a entender, a mi juicio, que esta dirigente del movimiento vecinal (o de la parálisis vecinal) no tiene mucha idea de lo que estaba hablando. Un error que no atribuyo al periodista, en la fácil estrategia de matar al mensajero, pues si así fuera la Presidenta de Mujeres Vecinales debería haber solicitado la rectificación a este medio o haber enviado una carta indicando que esas no eran sus palabras: extremos ambos que no se han producido.
No deja de resultarme extraño que la persona sobre la que hablaba no sea la que conteste, a tenor de los escritos, sino que sean otras ocupando el triste papel de banderilleras en los medios de la “figura del toreo” de debe ser la Presidente de su asociación. Es lamentable que se recurra a subalternos que sin duda lo hacen mucho peor que la “figura”.
La tal “Mercedes” dice “nuestra Constitución, todavía [es] norma suprema de nuestra legislación a pesar del boom de las autonomías”. Debería saber la tal “Mercedes” que lo que califica como “boom” de las autonomías muestra la vigencia de la Constitución y no su falta de ella, porque las autonomías son fruto de la Constitución, especialmente de su Título VIII, que por estar al final puede que no haya llegado aún a leerlo.
En ningún momento he dicho que la Presidenta de Mujeres Vecinales no tenga derecho a decir lo que considere conveniente, como insinúa la tal “Mercedes”. Tiene el mismo que me asiste a mí para decirle que se está confundiendo. Pero el derecho a decir lo que le venga en gana no implica necesariamente que lo dicho sea correcto. Cuando se habla de algo tan específico como la Violencia de género hay que saber de lo que se está hablando y más cuando se quiere enjuiciar la norma legal aplicable.
Cualquiera de nosotros tiene derecho a hablar de Medicina, pero no por ello lo que digamos será médicamente correcto. Para la Violencia de género, como para la Medicina, yo quiero a personas que sepan de lo que están hablando y no simples aficionados. Si no permitiríamos que nos atendiera un médico “amateur”, no sé la causa por la que deberíamos considerar que cualquiera está capacitado para impartir doctrina sobre la Violencia de género, aún después de palabras tan memorables como las proferidas por la Presidenta de Mujeres Vecinales. Los aficionados tienen su papel en las cosas de poca importancia, en los asuntos que no son vitales, pero la Violencia contra las mujeres es un asunto vital, fundamental, en el que no caben solamente las buenas intenciones ni decir lo primero que se le venga a la cabeza con la pobre justificación de que es mayor de edad.
Si quieren podemos hablar de la Ley, pero lo hacemos con los datos. Ninguna Ley es perfecta y tampoco lo es la Ley Integral, pero sí demuestra que está siendo efectiva en varios aspectos: aumento de denuncias y solicitudes de órdenes de protección. La violencia contra las mujeres siempre se ha mantenido en un silencio social, de forma que no se denunciaba lo que en realidad pasaba; que las mujeres se animen a denunciar indica que la Ley está dando un amparo que antes no existía. Lo mismo ocurre en lo relativo a las órdenes de protección.
Dice la tal “Mercedes” que se podría acabar con esta lacra por la vía legal y pone como ejemplo los accidentes de tráfico. Mal ejemplo ha puesto, porque la disminución de los accidentes de tráfico no solamente se ha hecho por medio de un incremento de las sanciones, sino también con la mayor inversión que ha visto España en carreteras e infraestructuras y con serias campañas para conseguir que se tome conciencia de los accidentes. La reducción, que no erradicación, de los accidentes de tráfico se ha abordado desde dimensiones diferentes y eso es lo que ha hecho que esta política sea exitosa.
La tal “Mercedes” dice que la Ley es mala y ya está. ¿Toda o parte? ¿Por qué lo es? ¿Qué propone como alternativa? ¿Cómo valora las actuaciones en Ceuta en esta materia por parte de las dos administraciones? ¿Qué considera que habría que hacer en nuestra ciudad?
Sobre todo me gustaría hacerle la siguiente pregunta a la tal “Mercedes”: ¿Qué opinión le merece las decenas de cuestiones de constitucionalidad que jueces conservadores presentaron contra la Ley Integral dudando de que fuese constitucional el agravante de género en estos casos?
Seguramente no tiene nada que decir, porque el movimiento vecinal, al que pertenecen y dicen defender, se ha convertido en nuestra ciudad en un triste trasunto del argumentario del PP contra el gobierno de Rodríguez Zapatero, dejando cualquier espíritu reivindicativo ante nuestras autoridades locales, más bien estando siempre prestos a la loa y al panegírico de cualquier carguillo del PP ceutí.
En el plano personal me acusa, básicamente, de tener estudios y de indicar, sobre mis conocimientos, que determinada afirmación es errónea. El empleo de ataques personales deja claro el poco nivel intelectual y moral de quienes los utilizan.
El hecho de tener estudios parece que es un obstáculo para poder decir algo y que constituye un pecado del cual debería arrepentirme y pedir perdón públicamente, porque, según se desprende de las palabras de las personas no identificadas que me contestan, lo bueno y lo digno de elogio es la ignorancia.
Les digo que ni me avergüenzo ni les voy a pedir perdón porque si algo he estudiado ha sido por la educación que me han dado mis padres, por mi esfuerzo personal y porque los españoles, con sus impuestos, han establecido un sistema de enseñanza pública que permite a todos los ciudadano el acceso a las titulaciones superiores independientemente de su condición socioeconómica.
A la tal “Belinda” solamente le quiero decir que “politológico” es un adjetivo derivado según la regla normal de “politología”, término que sí está en el DRAE. Además debería saber que el DRAE no es ni el único diccionario que la Academia edita y que es sumamente reticente a la hora de admitir los tecnicismos. Si un médico, ingeniero o arquitecto tuvieran que hablar según el DRAE pocas cosas podrían decir de sus disciplinas. Si tan nimio le parece mi artículo ¿porque la tal “Belinda” no se ha esforzado por  escribir de lo que ella considera que yo debería haber tratado y no de lo que traté?
Estas dos contestaciones que ha recibido mi artículo son la prueba patente de lo que en éste ponía de manifiesto: una sociedad civil inexistente; personas que hablan sin saber de lo que hablan y se sienten orgullosas de su ignorancia; representantes vecinales que no son capaces de responder por sí mismos y que permiten que los que sí lo hacen además le traten como una iletrada.
Les propongo que, en la próxima asamblea de su asociación, aprueben que el nuevo lema sea “la legislatura es rara”, ya que tan orgullosas se encuentran de esta inolvidable frase.
En el plano personal me acusa, básicamente, de tener estudios y de indicar, sobre mis conocimientos, que determinada afirmación es errónea. El empleo de ataques personales deja claro el poco nivel intelectual y moral de quienes los utilizan.
El hecho de tener estudios parece que es un obstáculo para poder decir algo y que constituye un pecado del cual debería arrepentirme y pedir perdón públicamente, porque, según se desprende de las palabras de las personas no identificadas que me contestan, lo bueno y lo digno de elogio es la ignorancia.
Les digo que ni me avergüenzo ni les voy a pedir perdón porque si algo he estudiado ha sido por la educación que me han dado mis padres, por mi esfuerzo personal y porque los españoles, con sus impuestos, han establecido un sistema de enseñanza pública que permite a todos los ciudadano el acceso a las titulaciones superiores independientemente de su condición socioeconómica.
A la tal “Belinda” solamente le quiero decir que “politológico” es un adjetivo derivado según la regla normal de “politología”, término que sí está en el DRAE. Además debería saber que el DRAE no es ni el único diccionario que la Academia edita y que es sumamente reticente a la hora de admitir los tecnicismos. Si un médico, ingeniero o arquitecto tuvieran que hablar según el DRAE pocas cosas podrían decir de sus disciplinas. Si tan nimio le parece mi artículo ¿porque la tal “Belinda” no se ha esforzado por  escribir de lo que ella considera que yo debería haber tratado y no de lo que traté?
Estas dos contestaciones que ha recibido mi artículo son la prueba patente de lo que en éste ponía de manifiesto: una sociedad civil inexistente; personas que hablan sin saber de lo que hablan y se sienten orgullosas de su ignorancia; representantes vecinales que no son capaces de responder por sí mismos y que permiten que los que sí lo hacen además le traten como una iletrada.
Les propongo que, en la próxima asamblea de su asociación, aprueben que el nuevo lema sea “la legislatura es rara”, ya que tan orgullosas se encuentran de esta inolvidable frase.

Casi dos años hace que escribo semanalmente en este periódico. Desde que comencé tuve muy claro que los artículos iban a ir firmados con mi nombre y apellidos, de modo que todos los lectores de “El Faro de Ceuta” pudieran conocer la persona y las circunstancias del que se hacía responsable de sus palabras, no buscando el burladero de un pseudónimo.

Ahora recibo contestaciones de personas que evitan poner sus apellidos, quizá temerosas de este profesor de instituto que ningún poder tiene y que en nada se quiere parecer a los rencorosos politiquillos que pululan por el Palacio Autonómico y a los que tanto valoran en el movimiento vecinal.

Estas personas que no se identifican, al menos plenamente, pero sí se permiten poner el nombre y apellidos de la Presidenta de Mujeres Vecinales, cosa que yo no he hecho en ningún momento, siendo las “defensoras” menos prudentes que yo, que supuestamente he atacado sin justicia a esta señora.

El detonante de dos contestaciones que he recibido ha sido mi artículo de hace unos diez días en el que indicaba que la Presidenta de Mujeres Vecinales cometía un error garrafal al decir, en relación con el lamentable asesinato de una conciudadana a manos de su pareja, que “la legislatura es rara”.

Un error que da a entender, a mi juicio, que esta dirigente del movimiento vecinal (o de la parálisis vecinal) no tiene mucha idea de lo que estaba hablando. Un error que no atribuyo al periodista, en la fácil estrategia de matar al mensajero, pues si así fuera la Presidenta de Mujeres Vecinales debería haber solicitado la rectificación a este medio o haber enviado una carta indicando que esas no eran sus palabras: extremos ambos que no se han producido.

No deja de resultarme extraño que la persona sobre la que hablaba no sea la que conteste, a tenor de los escritos, sino que sean otras ocupando el triste papel de banderilleras en los medios de la “figura del toreo” de debe ser la Presidente de su asociación. Es lamentable que se recurra a subalternos que sin duda lo hacen mucho peor que la “figura”.

La tal “Mercedes” dice “nuestra Constitución, todavía [es] norma suprema de nuestra legislación a pesar del boom de las autonomías”. Debería saber la tal “Mercedes” que lo que califica como “boom” de las autonomías muestra la vigencia de la Constitución y no su falta de ella, porque las autonomías son fruto de la Constitución, especialmente de su Título VIII, que por estar al final puede que no haya llegado aún a leerlo.

En ningún momento he dicho que la Presidenta de Mujeres Vecinales no tenga derecho a decir lo que considere conveniente, como insinúa la tal “Mercedes”. Tiene el mismo que me asiste a mí para decirle que se está confundiendo. Pero el derecho a decir lo que le venga en gana no implica necesariamente que lo dicho sea correcto. Cuando se habla de algo tan específico como la Violencia de género hay que saber de lo que se está hablando y más cuando se quiere enjuiciar la norma legal aplicable.

Cualquiera de nosotros tiene derecho a hablar de Medicina, pero no por ello lo que digamos será médicamente correcto. Para la Violencia de género, como para la Medicina, yo quiero a personas que sepan de lo que están hablando y no simples aficionados. Si no permitiríamos que nos atendiera un médico “amateur”, no sé la causa por la que deberíamos considerar que cualquiera está capacitado para impartir doctrina sobre la Violencia de género, aún después de palabras tan memorables como las proferidas por la Presidenta de Mujeres Vecinales. Los aficionados tienen su papel en las cosas de poca importancia, en los asuntos que no son vitales, pero la Violencia contra las mujeres es un asunto vital, fundamental, en el que no caben solamente las buenas intenciones ni decir lo primero que se le venga a la cabeza con la pobre justificación de que es mayor de edad.

Si quieren podemos hablar de la Ley, pero lo hacemos con los datos. Ninguna Ley es perfecta y tampoco lo es la Ley Integral, pero sí demuestra que está siendo efectiva en varios aspectos: aumento de denuncias y solicitudes de órdenes de protección. La violencia contra las mujeres siempre se ha mantenido en un silencio social, de forma que no se denunciaba lo que en realidad pasaba; que las mujeres se animen a denunciar indica que la Ley está dando un amparo que antes no existía. Lo mismo ocurre en lo relativo a las órdenes de protección.

Dice la tal “Mercedes” que se podría acabar con esta lacra por la vía legal y pone como ejemplo los accidentes de tráfico. Mal ejemplo ha puesto, porque la disminución de los accidentes de tráfico no solamente se ha hecho por medio de un incremento de las sanciones, sino también con la mayor inversión que ha visto España en carreteras e infraestructuras y con serias campañas para conseguir que se tome conciencia de los accidentes. La reducción, que no erradicación, de los accidentes de tráfico se ha abordado desde dimensiones diferentes y eso es lo que ha hecho que esta política sea exitosa.

La tal “Mercedes” dice que la Ley es mala y ya está. ¿Toda o parte? ¿Por qué lo es? ¿Qué propone como alternativa? ¿Cómo valora las actuaciones en Ceuta en esta materia por parte de las dos administraciones? ¿Qué considera que habría que hacer en nuestra ciudad?

Sobre todo me gustaría hacerle la siguiente pregunta a la tal “Mercedes”: ¿Qué opinión le merece las decenas de cuestiones de constitucionalidad que jueces conservadores presentaron contra la Ley Integral dudando de que fuese constitucional el agravante de género en estos casos?

Seguramente no tiene nada que decir, porque el movimiento vecinal, al que pertenecen y dicen defender, se ha convertido en nuestra ciudad en un triste trasunto del argumentario del PP contra el gobierno de Rodríguez Zapatero, dejando cualquier espíritu reivindicativo ante nuestras autoridades locales, más bien estando siempre prestos a la loa y al panegírico de cualquier carguillo del PP ceutí.

En el plano personal me acusa, básicamente, de tener estudios y de indicar, sobre mis conocimientos, que determinada afirmación es errónea. El empleo de ataques personales deja claro el poco nivel intelectual y moral de quienes los utilizan.

El hecho de tener estudios parece que es un obstáculo para poder decir algo y que constituye un pecado del cual debería arrepentirme y pedir perdón públicamente, porque, según se desprende de las palabras de las personas no identificadas que me contestan, lo bueno y lo digno de elogio es la ignorancia.

Les digo que ni me avergüenzo ni les voy a pedir perdón porque si algo he estudiado ha sido por la educación que me han dado mis padres, por mi esfuerzo personal y porque los españoles, con sus impuestos, han establecido un sistema de enseñanza pública que permite a todos los ciudadano el acceso a las titulaciones superiores independientemente de su condición socioeconómica.

A la tal “Belinda” solamente le quiero decir que “politológico” es un adjetivo derivado según la regla normal de “politología”, término que sí está en el DRAE. Además debería saber que el DRAE no es ni el único diccionario que la Academia edita y que es sumamente reticente a la hora de admitir los tecnicismos. Si un médico, ingeniero o arquitecto tuvieran que hablar según el DRAE pocas cosas podrían decir de sus disciplinas. Si tan nimio le parece mi artículo ¿porque la tal “Belinda” no se ha esforzado por  escribir de lo que ella considera que yo debería haber tratado y no de lo que traté?

Estas dos contestaciones que ha recibido mi artículo son la prueba patente de lo que en éste ponía de manifiesto: una sociedad civil inexistente; personas que hablan sin saber de lo que hablan y se sienten orgullosas de su ignorancia; representantes vecinales que no son capaces de responder por sí mismos y que permiten que los que sí lo hacen además le traten como una iletrada.

Les propongo que, en la próxima asamblea de su asociación, aprueben que el nuevo lema sea “la legislatura es rara”, ya que tan orgullosas se encuentran de esta inolvidable frase.

Anuncios

2 Respuestas a “Aprender antes de hablar. Punto final

  1. Manolo, repasa el artículo porque hay párrafos que por alguna razón han salido repetidos. Por lo demás, muy buena respuesta a las críticas recibidas.
    Un saludo cordial.

  2. manuelcalleja

    Muchas gracias por el aviso. Ya lo he intentado corregir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s