Aprender antes de hablar

La sociedad civil en Ceuta no existe. Si alguna vez aparece una asociación o grupo de personas con interés por un tema, por un aspecto de la vida cultural o por la defensa de algún interés colectivo, rápidamente llega la Ciudad Autónoma con sus tentaciones y convierte a ese grupo en parte del engranaje de asociaciones que suplantan a lo civil en Ceuta.
El movimiento vecinal, que nació como un instrumento para, gracias al número, articular las reivindicaciones de las personas y barriadas más olvidadas por las corporaciones locales, en Ceuta ha dejado de ser un movimiento para convertirse en una parálisis siempre cerca del poder. El movimiento vecinal, o más bien la parálisis de éste, ha dejado toda reivindicación y ha castigado al que no se ha alineado con su estrategia de sumisión, alabanza y silencio.
Esta situación ha provocado el abandono del movimiento vecinal por parte de muchas personas que no se unieron a éste para formar parte de ningún séquito presidencial. El movimiento se ha quedado en manos de personas que, en  mi opinión, no saben hacer de éste el actor decisivo para la mejora de nuestras barriadas. Normalmente se suelen ir los mejores.
El otro día leí las declaraciones de la presidenta de “Mujeres Vecinales” sobre el desgraciado asesinato de una conciudadana por parte de su pareja. No creo ni necesario mencionar la repulsa más absoluta que este hecho me merece.
Volviendo a la presidenta de esa asociación vecinal. Me quedé muy sorprendido por sus declaraciones, porque sencillamente no entendí nada. No es que no las considerase adecuadas, pertinentes o correctas, simplemente que no entendía el sentido de las palabras que esta señora  había colocado, quizá aleatoriamente, unas tras otras.
Comenzaba la presidenta de “Mujeres Vecinales” diciendo que “la legislatura es rara”. Como soy lento y poco avispado pensé que ya que tenía la oportunidad de hablar ante la prensa, la dirigente vecinal quería hacer un análisis politológico sobre la actual situación de al política española. Para describir la actual legislatura no habría elegido precisamente el adjetivo de “rara”, sino mejor el de “compleja”.
Pero al rato, repito que soy lento, me dí cuenta que lo que se estaba intentando decir, sin ningún éxito, era que la legislación era rara. Esta confundiendo “legislatura”, en el algunos lugares es la denominación del poder legislativo o más comúnmente es el periodo de mandato del  poder legislativo, con la legislación, las leyes y reglamentos que nos gobiernan.
Cambié mentalmente “legislatura” por “legislación”. Normalmente se suele decir que una legislación es coherente, completa, eficaz o todos sus contrarios, porque “rara” no suele ser un calificativo demasiado jurídico. Sería una legislación rara si estuviera escrita en verso, en lengua swahili o utilizase metáforas modernistas. Lo mismo la líder vecinal quería decir que ella no la entendía.
El problema básico es que cuando la presidenta de “Mujeres Vecinales” ha tenido que decir lo que ella sabía y pensaba, éste ha sido el resultado: entre ininteligible y vergonzoso. Ha querido remitirse a cierta oscuridad de la norma sin darse cuenta que desde hace unos cuantos años el PSOE aprobó una ley integral que, entre otras cosas, toca todas las facetas del problema y armoniza las normas vigentes. Pero en todo caso lo más importante antes de hacer declaraciones y valoraciones es saber de lo que se habla y de las circunstancias del caso. Lo digo con todo mi respeto a esta dirigente vecinal, que ya no tiene quien le escriba (que diría García Márquez), porque si se descuida un poco más va a bajar al nivel de la encargada de esta misma materia en la Delegación del Gobierno.

La sociedad civil en Ceuta no existe. Si alguna vez aparece una asociación o grupo de personas con interés por un tema, por un aspecto de la vida cultural o por la defensa de algún interés colectivo, rápidamente llega la Ciudad Autónoma con sus tentaciones y convierte a ese grupo en parte del engranaje de asociaciones que suplantan a lo civil en Ceuta.

El movimiento vecinal, que nació como un instrumento para, gracias al número, articular las reivindicaciones de las personas y barriadas más olvidadas por las corporaciones locales, en Ceuta ha dejado de ser un movimiento para convertirse en una parálisis siempre cerca del poder. El movimiento vecinal, o más bien la parálisis de éste, ha dejado toda reivindicación y ha castigado al que no se ha alineado con su estrategia de sumisión, alabanza y silencio.

Esta situación ha provocado el abandono del movimiento vecinal por parte de muchas personas que no se unieron a éste para formar parte de ningún séquito presidencial. El movimiento se ha quedado en manos de personas que, en  mi opinión, no saben hacer de éste el actor decisivo para la mejora de nuestras barriadas. Normalmente se suelen ir los mejores.

El otro día leí las declaraciones de la presidenta de “Mujeres Vecinales” sobre el desgraciado asesinato de una conciudadana por parte de su pareja. No creo ni necesario mencionar la repulsa más absoluta que este hecho me merece.

Volviendo a la presidenta de esa asociación vecinal. Me quedé muy sorprendido por sus declaraciones, porque sencillamente no entendí nada. No es que no las considerase adecuadas, pertinentes o correctas, simplemente que no entendía el sentido de las palabras que esta señora  había colocado, quizá aleatoriamente, unas tras otras.

Comenzaba la presidenta de “Mujeres Vecinales” diciendo que “la legislatura es rara”. Como soy lento y poco avispado pensé que ya que tenía la oportunidad de hablar ante la prensa, la dirigente vecinal quería hacer un análisis politológico sobre la actual situación de al política española. Para describir la actual legislatura no habría elegido precisamente el adjetivo de “rara”, sino mejor el de “compleja”.

Pero al rato, repito que soy lento, me dí cuenta que lo que se estaba intentando decir, sin ningún éxito, era que la legislación era rara. Esta confundiendo “legislatura”, en el algunos lugares es la denominación del poder legislativo o más comúnmente es el periodo de mandato del  poder legislativo, con la legislación, las leyes y reglamentos que nos gobiernan.

Cambié mentalmente “legislatura” por “legislación”. Normalmente se suele decir que una legislación es coherente, completa, eficaz o todos sus contrarios, porque “rara” no suele ser un calificativo demasiado jurídico. Sería una legislación rara si estuviera escrita en verso, en lengua swahili o utilizase metáforas modernistas. Lo mismo la líder vecinal quería decir que ella no la entendía.

El problema básico es que cuando la presidenta de “Mujeres Vecinales” ha tenido que decir lo que ella sabía y pensaba, éste ha sido el resultado: entre ininteligible y vergonzoso. Ha querido remitirse a cierta oscuridad de la norma sin darse cuenta que desde hace unos cuantos años el PSOE aprobó una ley integral que, entre otras cosas, toca todas las facetas del problema y armoniza las normas vigentes. Pero en todo caso lo más importante antes de hacer declaraciones y valoraciones es saber de lo que se habla y de las circunstancias del caso. Lo digo con todo mi respeto a esta dirigente vecinal, que ya no tiene quien le escriba (que diría García Márquez), porque si se descuida un poco más va a bajar al nivel de la encargada de esta misma materia en la Delegación del Gobierno.

Anuncios

Una respuesta a “Aprender antes de hablar

  1. Pingback: Federación de Vecinos y elecciones « Africa Puente Cristo (una mujer de Ceuta)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s