Asimetrías Urbanas

Entradas de Julio 2009

Operaciones varias

29 Julio 2009 · Dejar un comentario

La financiación autonómica ha sido uno de los temas que más páginas en los periódicos y minutos en los medios audiovisuales ha ocupado en las últimas semanas. Este tema puede enfocarse desde dos perspectivas, una caricaturesca y otra realista.
La perspectiva caricaturesca es la que ha descrito el proceso de negociación y de aprobación del nuevo modelo de financiación como una lucha de los “pérfidos catalanes” contra las restantes autonomías. Es la que el PP ha mostrado en busca de réditos electorales. Ésta tiene la ventaja de ser fácilmente vendible, ya que exacerba los sentimientos más bajos, especialmente el victimismo.
La otra perspectiva es la que se atiene a datos y cuestiones técnicas y que sabe que en la negociación de la financiación no se trata de lo mal que les vaya a los catalanes, porque igualmente les puede ir fatal y la comunidad a la que se representa correr la misma suerte.
El papel de Ceuta en esta negociación ha sido peculiar, porque ha sido la única autonomía gobernada por el PP en solitario que ha votado a favor, junto con Canarias (gobernada por el PP con los nacionalistas canarios) y las autonomías regidas por el PSOE.
El gobierno de la Ciudad se ha lanzado a decir que ellos no hacen política de partido y que el acuerdo era bueno para Ceuta. No dudo que el acuerdo fuera bueno para Ceuta, pero el gobierno de la Ciudad no lo ha aceptado por “interés general”, como a ellos le gusta decir, sino porque están hasta el cuello. La Ciudad no tiene un euro.
El ahogo económico ha hecho que el gobierno de Vivas vote a favor del acuerdo con la corta subida de un millón y medio de euros sobre la propuesta inicial, porque cuanto antes se pusiese el nuevo mecanismo en funcionamiento, en menos tiempo podrían coger los quince millones anuales e ir tapando los agujeros que su nefasta gestión ha provocado.
No sé si una mayor fuerza en la negociación y estar menos desesperado por tener dinero fácil y rápido hubieran tenido un mayor éxito (me temo que sí), pero la realidad es que los negociadores ceutíes estaban con el agua al cuello y eso lo sabían en el Ministerio de Hacienda, que no en vano nos ha puesto como el según municipio con más deuda por habitante de España.
Uno de los puntos más importantes para la financiación de nuestra administración autonómica es la compensación del IPSI. Dicho sintéticamente: cada año se aprueba una estimación de los ingresos del IPSI que le corresponderían a la Ciudad, de forma que el Gobierno de España compensa lo no recaudado (que es la mayor parte).
El problema de este modelo de compensación es que las liquidaciones se producen a intervalos muy grandes de tiempo, de forma que la Ciudad se ve forzada a hacer las celebérrimas “operaciones de tesorería” en las que pide préstamos a corto plazo para afrontar sus pagos mientras se produce la liquidación.
Estos préstamos se llevan una parte de la liquidación, ya que hay que pagar intereses y otros gastos bancarios. La situación es como si a los trabajadores nos pagasen cada seis meses y tuviéramos que pedir un préstamo por nuestro sueldo de seis meses. Cuando llegase la nómina iría íntegra al pago del préstamo, sus intereses y costes, teniendo que pedir un nuevo préstamo.
Sería deseable que la periodicidad de la liquidación de la compensación por el IPSI fuese menor evitándole a las arcas un esfuerzo para tener a tiempo un dinero que, al final, se termina teniendo.

La financiación autonómica ha sido uno de los temas que más páginas en los periódicos y minutos en los medios audiovisuales ha ocupado en las últimas semanas. Este tema puede enfocarse desde dos perspectivas, una caricaturesca y otra realista.

La perspectiva caricaturesca es la que ha descrito el proceso de negociación y de aprobación del nuevo modelo de financiación como una lucha de los “pérfidos catalanes” contra las restantes autonomías. Es la que el PP ha mostrado en busca de réditos electorales. Ésta tiene la ventaja de ser fácilmente vendible, ya que exacerba los sentimientos más bajos, especialmente el victimismo.

La otra perspectiva es la que se atiene a datos y cuestiones técnicas y que sabe que en la negociación de la financiación no se trata de lo mal que les vaya a los catalanes, porque igualmente les puede ir fatal y la comunidad a la que se representa correr la misma suerte.

El papel de Ceuta en esta negociación ha sido peculiar, porque ha sido la única autonomía gobernada por el PP en solitario que ha votado a favor, junto con Canarias (gobernada por el PP con los nacionalistas canarios) y las autonomías regidas por el PSOE.

El gobierno de la Ciudad se ha lanzado a decir que ellos no hacen política de partido y que el acuerdo era bueno para Ceuta. No dudo que el acuerdo fuera bueno para Ceuta, pero el gobierno de la Ciudad no lo ha aceptado por “interés general”, como a ellos le gusta decir, sino porque están hasta el cuello. La Ciudad no tiene un euro.

El ahogo económico ha hecho que el gobierno de Vivas vote a favor del acuerdo con la corta subida de un millón y medio de euros sobre la propuesta inicial, porque cuanto antes se pusiese el nuevo mecanismo en funcionamiento, en menos tiempo podrían coger los quince millones anuales e ir tapando los agujeros que su nefasta gestión ha provocado.

No sé si una mayor fuerza en la negociación y estar menos desesperado por tener dinero fácil y rápido hubieran tenido un mayor éxito (me temo que sí), pero la realidad es que los negociadores ceutíes estaban con el agua al cuello y eso lo sabían en el Ministerio de Hacienda, que no en vano nos ha puesto como el según municipio con más deuda por habitante de España.

Uno de los puntos más importantes para la financiación de nuestra administración autonómica es la compensación del IPSI. Dicho sintéticamente: cada año se aprueba una estimación de los ingresos del IPSI que le corresponderían a la Ciudad, de forma que el Gobierno de España compensa lo no recaudado (que es la mayor parte).

El problema de este modelo de compensación es que las liquidaciones se producen a intervalos muy grandes de tiempo, de forma que la Ciudad se ve forzada a hacer las celebérrimas “operaciones de tesorería” en las que pide préstamos a corto plazo para afrontar sus pagos mientras se produce la liquidación.

Estos préstamos se llevan una parte de la liquidación, ya que hay que pagar intereses y otros gastos bancarios. La situación es como si a los trabajadores nos pagasen cada seis meses y tuviéramos que pedir un préstamo por nuestro sueldo de seis meses. Cuando llegase la nómina iría íntegra al pago del préstamo, sus intereses y costes, teniendo que pedir un nuevo préstamo.

Sería deseable que la periodicidad de la liquidación de la compensación por el IPSI fuese menor evitándole a las arcas un esfuerzo para tener a tiempo un dinero que, al final, se termina teniendo.

Categorías: Economía · Juan Vivas · Partido Popular

Nueva moneda ceutí: el MNB

24 Julio 2009 · Dejar un comentario

Hasta la adopción del Euro en España teníamos dos monedas, una oficial (la peseta) y otra oficiosa (el duro). Dado el poco valor de la peseta, el duro con un valor cinco veces superiores simplificaba ciertas operaciones y cantidades, aunque curiosamente siempre se mantuvo en uso para cantidades pequeñas (cinco, diez, veinte, cuarenta duros) con la excepción de los veinte mil duros, pero era raro oír hablar de un millón de duros en vez de cinco millones de pesetas.
Estoy totalmente de acuerdo con “Ceuta al Día” en que en Ceuta también necesitamos una moneda oficiosa para calcular determinadas cosas, como la deuda de la Ciudad Autónoma. E igualmente estoy de acuerdo con ellos en que esa moneda oficiosa debe ser el “Mojito del Nikki Beach” (MNB), con la paridad de con el Euro de un MNB por cada 12 €.
Quien esté en contra de esta propuesta es porque piensa que Ceuta no se merece tener una moneda oficiosa, como las demás ciudades españoles (obsérvese el empleo de la demagogia en el más puro estilo de Yoli Bel).

Mojito
Hasta la adopción del Euro en España teníamos dos monedas, una oficial (la peseta) y otra oficiosa (el duro). Dado el poco valor de la peseta, el duro con un valor cinco veces superiores simplificaba ciertas operaciones y cantidades, aunque curiosamente siempre se mantuvo en uso para cantidades pequeñas (cinco, diez, veinte, cuarenta duros) con la excepción de los veinte mil duros, pero era raro oír hablar de un millón de duros en vez de cinco millones de pesetas.

Estoy totalmente de acuerdo con “Ceuta al Día” en que en Ceuta también necesitamos una moneda oficiosa para calcular determinadas cosas, como la deuda de la Ciudad Autónoma. E igualmente estoy de acuerdo con ellos en que esa moneda oficiosa debe ser el “Mojito del Nikki Beach” (MNB), con la paridad respecto al Euro de un MNB por cada 12 €.

Quien esté en contra de esta propuesta es porque piensa que Ceuta no se merece tener una moneda oficiosa, como las demás ciudades españoles (obsérvese el empleo de la demagogia en el más puro estilo de Yolanda Bel).

Categorías: Chorradas Políticas · Economía · Paco Antonio · Sociedad · Yolanda Bel

Paco Márquez como símbolo

21 Julio 2009 · 8 comentarios

La noticia del verano caballa va siendo, por ahora, la aparición televisiva de Paco Márquez en un exclusivo establecimiento marbellí manteniendo que lo bueno hay que pagarlo y que en un día han gastado 300 o 400 euros.
La noticia la ha dado el diario digital “Ceuta al día” y rápidamente en los comentarios de la misma noticia se ha criticado que se dé esta información, si ésta era o no noticia, o si era la vida privada del consejero. Fue el consejero el que se puso delante de las cámaras de Antena 3 TV y, además, una noticia tiene un interés informativo variable: las hay cargadas de interés y otras sin ninguno. He de decir que entre leer las altas y bajas de la AD Ceuta y esto, me quedo con esto.
El hecho de que el consejero, o el sonriente chico que lo acompañaba, pague una pasta por unos mojitos me podrá merecer cualquier opinión, pero mientras sea de su dinero y no del nuestro, no creo que tenga que ser reprobado políticamente.
Otra cosa es la carga simbólica que yo veo en esta noticia. Una carga simbólica que se puede extender tanto que es capaz de describir muchos elementos de nuestra sociedad.
1) Ausencia de profesionales de la política. En Ceuta hay mucha gente que vive de la política o que quieren vivir de ella, pero pocos profesionales de la política. Sé que “profesional de la política” queda feo, pero a mí me gusta que un política sea un profesional, como prefiero un médico profesional a uno aficionado.
Un profesional de la política no se deja coger por unas cámaras mientras veranea y además posa en una tumbona haciendo declaraciones sobre lo que llevan gastados en medio de la mayor crisis económica de los últimos veinticinco años. Es más, un profesional de la política no frecuenta determinados ambientes mientras ejerce la profesión pública.
¿Se imaginan a Juan Vivas en Nikki Beach? No, porque Juan Vivas sí es un profesional de la política. No me gusta su gestión, pero él si sabe de que va esto, sabe que un político lo es cada segundo.
2) La fractura social. Sé que hablar en Ceuta de fractura social es ser considerado, automáticamente, como anticeutí o antiespañol, pero la realidad es tozuda. En Ceuta hay un grupo importante de ciudadanos que gana mucho dinero, gracias al Estado por trabajar para éste o contratar con éste, junto a un grupo también muy grande de ciudadanos que ven como los otros no se divierten o se van de vacaciones, sino como no hay país que no conozcan, restaurante que no hayan visitado o centro comercial en el que no hayan comprado.
Diferencias sociales las hay en todos sitios, pero en poco como en Ceuta son tan grandes y tan escandalosas.
3) La Ceuta que gasta en la Península. Cada cual gasta donde le da la gana, pero los mismos que reclaman para sí subvenciones por el favor de tener sus negocios abiertos a precios abusivos o los que diseñan un hilarante REF para presuntamente fomentar la economía ceutí, son los que ahorran en Ceuta para disfrutarlo fuera.
El mismo grupo privilegiado que no deja de darse golpes en el pecho sobre la existencia caballa y la españolidad no dudan en malpagar a las trabajadoras domésticas para derrochar en lo ahorrado en el planchado de sus camisas y lavado de sus calzoncillos en lujosas urbanizaciones en Marruecos o en cualquier sarao peninsular.
Paco Márquez puede hacer lo que le venga en gana con su sueldo de consejero y con la remuneración que, por lo visto, cobra de las Fuerzas Armadas. Es su dinero y una persona libre, pero esto no quita que sus acciones, en cuanto representante público, tengan una carga simbólica suficiente para tomarlas como descriptivas de nuestra sociedad caballa.

Paco Márquez
La noticia del verano caballa va siendo, por ahora, la aparición televisiva de Paco Márquez en un exclusivo establecimiento marbellí manteniendo que lo bueno hay que pagarlo y que en un día han gastado 300 o 400 euros.

La noticia la ha dado el diario digital “Ceuta al día” y rápidamente en los comentarios de la misma noticia se ha criticado que se dé esta información, si ésta era o no noticia, o si era la vida privada del consejero. Fue el consejero el que se puso delante de las cámaras de Antena 3 TV y, además, una noticia tiene un interés informativo variable: las hay cargadas de interés y otras sin ninguno. He de decir que entre leer las altas y bajas de la AD Ceuta y esto, me quedo con esto.

El hecho de que el consejero, o el sonriente chico que lo acompañaba, pague una pasta por unos mojitos me podrá merecer cualquier opinión, pero mientras sea de su dinero y no del nuestro, no creo que tenga que ser reprobado políticamente.

Otra cosa es la carga simbólica que yo veo en esta noticia. Una carga simbólica que se puede extender tanto que es capaz de describir muchos elementos de nuestra sociedad.

1) Ausencia de profesionales de la política. En Ceuta hay mucha gente que vive de la política o que quieren vivir de ella, pero pocos profesionales de la política. Sé que “profesional de la política” queda feo, pero a mí me gusta que un política sea un profesional, como prefiero un médico profesional a uno aficionado.

Un profesional de la política no se deja coger por unas cámaras mientras veranea y además posa en una tumbona haciendo declaraciones sobre lo que llevan gastados en medio de la mayor crisis económica de los últimos veinticinco años. Es más, un profesional de la política no frecuenta determinados sitios mientras ejerce la profesión pública.

¿Se imaginan a Juan Vivas en Nikki Beach? No, porque Juan Vivas sí es un profesional de la política. No me gusta su gestión, pero él si sabe de que va esto, sabe que un político lo es cada segundo.

2) La fractura social. Sé que hablar en Ceuta de fractura social es ser considerado, automáticamente, como anticeutí o antiespañol, pero la realidad es tozuda. En Ceuta hay un grupo importante de ciudadanos que gana mucho dinero, gracias al Estado por trabajar para éste o contratar con éste, junto a un grupo también muy grande de ciudadanos que ven como los otros no se divierten o se van de vacaciones, sino como no hay país que no conozcan, restaurante que no hayan visitado o centro comercial en el que no hayan comprado.

Diferencias sociales las hay en todos sitios, pero en poco como en Ceuta son tan grandes y tan escandalosas.

3) La Ceuta que gasta en la Península. Cada cual gasta donde le da la gana, pero los mismos que reclaman para sí subvenciones por el favor de tener sus negocios abiertos a precios abusivos o los que diseñan un hilarante REF para presuntamente fomentar la economía ceutí, son los que ahorran en Ceuta para disfrutarlo fuera.

El mismo grupo privilegiado que no deja de darse golpes en el pecho sobre la existencia caballa y la españolidad no dudan en malpagar a las trabajadoras domésticas para derrochar en lo ahorrado en el planchado de sus camisas y lavado de sus calzoncillos en lujosas urbanizaciones en Marruecos o en cualquier sarao peninsular.

Paco Márquez puede hacer lo que le venga en gana con su sueldo de consejero y con la remuneración que, por lo visto, cobra de las Fuerzas Armadas. Es su dinero y una persona libre, pero esto no quita que sus acciones, en cuanto representante público, tengan una carga simbólica suficiente para tomarlas como descriptivas de nuestra sociedad caballa.

Categorías: Cohesión · Economía · Juan Vivas · Paco Márquez

Aprender antes de hablar

21 Julio 2009 · 1 comentario

La sociedad civil en Ceuta no existe. Si alguna vez aparece una asociación o grupo de personas con interés por un tema, por un aspecto de la vida cultural o por la defensa de algún interés colectivo, rápidamente llega la Ciudad Autónoma con sus tentaciones y convierte a ese grupo en parte del engranaje de asociaciones que suplantan a lo civil en Ceuta.
El movimiento vecinal, que nació como un instrumento para, gracias al número, articular las reivindicaciones de las personas y barriadas más olvidadas por las corporaciones locales, en Ceuta ha dejado de ser un movimiento para convertirse en una parálisis siempre cerca del poder. El movimiento vecinal, o más bien la parálisis de éste, ha dejado toda reivindicación y ha castigado al que no se ha alineado con su estrategia de sumisión, alabanza y silencio.
Esta situación ha provocado el abandono del movimiento vecinal por parte de muchas personas que no se unieron a éste para formar parte de ningún séquito presidencial. El movimiento se ha quedado en manos de personas que, en  mi opinión, no saben hacer de éste el actor decisivo para la mejora de nuestras barriadas. Normalmente se suelen ir los mejores.
El otro día leí las declaraciones de la presidenta de “Mujeres Vecinales” sobre el desgraciado asesinato de una conciudadana por parte de su pareja. No creo ni necesario mencionar la repulsa más absoluta que este hecho me merece.
Volviendo a la presidenta de esa asociación vecinal. Me quedé muy sorprendido por sus declaraciones, porque sencillamente no entendí nada. No es que no las considerase adecuadas, pertinentes o correctas, simplemente que no entendía el sentido de las palabras que esta señora  había colocado, quizá aleatoriamente, unas tras otras.
Comenzaba la presidenta de “Mujeres Vecinales” diciendo que “la legislatura es rara”. Como soy lento y poco avispado pensé que ya que tenía la oportunidad de hablar ante la prensa, la dirigente vecinal quería hacer un análisis politológico sobre la actual situación de al política española. Para describir la actual legislatura no habría elegido precisamente el adjetivo de “rara”, sino mejor el de “compleja”.
Pero al rato, repito que soy lento, me dí cuenta que lo que se estaba intentando decir, sin ningún éxito, era que la legislación era rara. Esta confundiendo “legislatura”, en el algunos lugares es la denominación del poder legislativo o más comúnmente es el periodo de mandato del  poder legislativo, con la legislación, las leyes y reglamentos que nos gobiernan.
Cambié mentalmente “legislatura” por “legislación”. Normalmente se suele decir que una legislación es coherente, completa, eficaz o todos sus contrarios, porque “rara” no suele ser un calificativo demasiado jurídico. Sería una legislación rara si estuviera escrita en verso, en lengua swahili o utilizase metáforas modernistas. Lo mismo la líder vecinal quería decir que ella no la entendía.
El problema básico es que cuando la presidenta de “Mujeres Vecinales” ha tenido que decir lo que ella sabía y pensaba, éste ha sido el resultado: entre ininteligible y vergonzoso. Ha querido remitirse a cierta oscuridad de la norma sin darse cuenta que desde hace unos cuantos años el PSOE aprobó una ley integral que, entre otras cosas, toca todas las facetas del problema y armoniza las normas vigentes. Pero en todo caso lo más importante antes de hacer declaraciones y valoraciones es saber de lo que se habla y de las circunstancias del caso. Lo digo con todo mi respeto a esta dirigente vecinal, que ya no tiene quien le escriba (que diría García Márquez), porque si se descuida un poco más va a bajar al nivel de la encargada de esta misma materia en la Delegación del Gobierno.

La sociedad civil en Ceuta no existe. Si alguna vez aparece una asociación o grupo de personas con interés por un tema, por un aspecto de la vida cultural o por la defensa de algún interés colectivo, rápidamente llega la Ciudad Autónoma con sus tentaciones y convierte a ese grupo en parte del engranaje de asociaciones que suplantan a lo civil en Ceuta.

El movimiento vecinal, que nació como un instrumento para, gracias al número, articular las reivindicaciones de las personas y barriadas más olvidadas por las corporaciones locales, en Ceuta ha dejado de ser un movimiento para convertirse en una parálisis siempre cerca del poder. El movimiento vecinal, o más bien la parálisis de éste, ha dejado toda reivindicación y ha castigado al que no se ha alineado con su estrategia de sumisión, alabanza y silencio.

Esta situación ha provocado el abandono del movimiento vecinal por parte de muchas personas que no se unieron a éste para formar parte de ningún séquito presidencial. El movimiento se ha quedado en manos de personas que, en  mi opinión, no saben hacer de éste el actor decisivo para la mejora de nuestras barriadas. Normalmente se suelen ir los mejores.

El otro día leí las declaraciones de la presidenta de “Mujeres Vecinales” sobre el desgraciado asesinato de una conciudadana por parte de su pareja. No creo ni necesario mencionar la repulsa más absoluta que este hecho me merece.

Volviendo a la presidenta de esa asociación vecinal. Me quedé muy sorprendido por sus declaraciones, porque sencillamente no entendí nada. No es que no las considerase adecuadas, pertinentes o correctas, simplemente que no entendía el sentido de las palabras que esta señora  había colocado, quizá aleatoriamente, unas tras otras.

Comenzaba la presidenta de “Mujeres Vecinales” diciendo que “la legislatura es rara”. Como soy lento y poco avispado pensé que ya que tenía la oportunidad de hablar ante la prensa, la dirigente vecinal quería hacer un análisis politológico sobre la actual situación de al política española. Para describir la actual legislatura no habría elegido precisamente el adjetivo de “rara”, sino mejor el de “compleja”.

Pero al rato, repito que soy lento, me dí cuenta que lo que se estaba intentando decir, sin ningún éxito, era que la legislación era rara. Esta confundiendo “legislatura”, en el algunos lugares es la denominación del poder legislativo o más comúnmente es el periodo de mandato del  poder legislativo, con la legislación, las leyes y reglamentos que nos gobiernan.

Cambié mentalmente “legislatura” por “legislación”. Normalmente se suele decir que una legislación es coherente, completa, eficaz o todos sus contrarios, porque “rara” no suele ser un calificativo demasiado jurídico. Sería una legislación rara si estuviera escrita en verso, en lengua swahili o utilizase metáforas modernistas. Lo mismo la líder vecinal quería decir que ella no la entendía.

El problema básico es que cuando la presidenta de “Mujeres Vecinales” ha tenido que decir lo que ella sabía y pensaba, éste ha sido el resultado: entre ininteligible y vergonzoso. Ha querido remitirse a cierta oscuridad de la norma sin darse cuenta que desde hace unos cuantos años el PSOE aprobó una ley integral que, entre otras cosas, toca todas las facetas del problema y armoniza las normas vigentes. Pero en todo caso lo más importante antes de hacer declaraciones y valoraciones es saber de lo que se habla y de las circunstancias del caso. Lo digo con todo mi respeto a esta dirigente vecinal, que ya no tiene quien le escriba (que diría García Márquez), porque si se descuida un poco más va a bajar al nivel de la encargada de esta misma materia en la Delegación del Gobierno.

Categorías: Derecho · Sociedad

Internet y las campañas electorales

15 Julio 2009 · Dejar un comentario

Los Estados Unidos son la tierra donde ha nacido casi todo lo que tiene que ver con la política moderna. Desde las primeras elecciones masivas, a la prensa de opinión más hiriente, hasta el empleo de las técnicas de mercadotecnia y el uso privilegiado de la televisión. Todo ello por no hablar de lo verdaderamente importante: separación de poderes, derechos fundamentales, protección jurisdiccional de estos y el gobierno del pueblo.

Todo lo que hoy entendemos que es la política tiene su origen, más o menos cercano, en los Estados Unidos, con algunos componentes ingleses, porque para bien o mal hemos importado su sistema parlamentario.

De entre todos los elementos relacionados con la política uno de los más llamativos son las campañas electorales. Las giras de los candidatos por todo el país, el uso de la radio, del correo directo o de la televisión son elementos que forman ya parte de lo que en cualquier democracia se considera ingredientes de una campaña y que los norteamericanos descubrieron y emplearon cuando muchos países aún no sabían lo que se podía hacer con una papeleta y una urna.

La gran innovación que han tenido las últimas campañas electorales ha sido la introducción de Internet como elemento de comunicación política. No fue el Presidente Obama, sino Howard Dean quien comenzó a emplear la red para proyectarse en la escena política estadounidense en el año 2000.

Ahora todos los partidos europeos también quieren ser 2.0 y tener una sólida presencia en la red. La práctica totalidad de los partidos españoles han hecho ensayos más o menos exitosos en las últimas citas electorales, pero el modelo español (y europeo) de comunicación política en Internet aún no se ha desarrollado.

Hay que diseñar y producir un sistema propio porque las características de la política americana conllevan rasgos tan diferenciados que la mera transposición no sirve para nada. En Estados Unidos las campañas son básicamente personales, en las que un individuo se postula para un cargo de elección popular y tiene tanto que darse a conocer como financiar su campaña. Tanto para el conocimiento como para la captación de fondos Internet ha demostrado ser una fuente bastante interesante para conseguir dinero y personas que construyan redes que den soporte a una candidatura.

Pero esta capacidad viene dada por el hecho de que Estados Unidos es un país muy grande, un país muy diverso y con medios informativos muy fragmentados. Poder acceder a millones de personas con un mensaje propio (sin la edición de los medios), particularizando hasta el extremo lo que se dice en virtud de los intereses del posible votante y hacerlo sin tener que pagar una cantidad exorbitantes en anuncios, empleando además las “puertas calientes” es un arma que hasta hoy ha mostrado fuerza.

En España con un sistema distinto de partidos, donde son algo más que una marca, que  permanecen existentes y en funcionamiento antes y después de las elecciones, las claves para hacer de Internet un medio de comunicación política deben ser otras, más apropiadas, y que cubran los espacios que la legislación electoral veta en otros medios.

Categorías: Política 2.0

Machacando a los ceutíes

7 Julio 2009 · 1 comentario

Porcentaje
El gobierno de la Ciudad, con sus diecinueve diputados, aprobó en el pasado Pleno un ataque a las familias y a los ciudadanos ceutíes. El 30 de junio se operó la mayor subida de impuestos de la historia de Ceuta, una subida que no distingue entre personas, capacidad adquisitiva ni circunstancias económicas. Una subida muy de derechas, como es Juan Vivas y su camarilla de mediocres elevados a consejeros.

Si las circunstancias no fueran tan graves diría que me deleito en escuchar las mentiras, falacias y estrambotes de Paco Márquez, consejero de Endeudamiento y de Empresas municipales en quiebra.

No hace demasiado tiempo Paco Márquez presentaba un proyecto de reforma del Régimen Económico y Fiscal de Ceuta (REF) basado en una bajada indiscriminada de impuestos, con una cuota lineal, siguiendo el criterio de que en Ceuta se deberían pagar solamente el 25% de los impuestos que en la Península.

Pero claro, como en el REF se tira con dinero ajeno se vuelve loco y promete todo. Cuando llega la hora de la verdad, la de mostrar que lo dice en serio, lo que hace es tomar como modelo no lo que él propone (el 25%), sino el 50%.

Paco Márquez debería explicar, con sus pocos reparos y límites morales habituales, el motivo por el que cambia de criterios fiscales dependiendo de quien tenga que recaudar. Si la identidad de la administración recaudadora es lo que cambia el criterio, supongo que si un día el PP gobierna la Nación, el criterio de Márquez volverá a ser el del 50% y no la bestialidad que propuso en la reforma del REF.

El IPSI de los hidrocarburos ha subido hasta ponerlo en la mitad de la imposición peninsular. No se nos olvide lo que el Presidente Vivas ha dicho que aún el precio está por debajo del peninsular, lo cual además de un recordatorio de lo obvio es toda una advertencia, porque al paso que vamos echar gasolina en Ceuta va a ser mucho más caro que en la Península y aprovecharemos cuando estemos en Algeciras para volver con los depósitos cargados.

El IPSI de los servicios de telecomunicaciones ha subido un 166%. Las escasas materias grises del PP se están dedicando a destrozar a este sector en nuestra ciudad, pensando que las telecomunicaciones y la tecnología es cosa de niños que se tiran el verano jugando a las consolas. En vez de beneficiar todo lo que tenga que ver con las nuevas tecnologías, a las que las limitaciones geográficas no afectan, han decidido castigarla con los impuestos.

Los años que el PP lleva al frente de la Ciudad Autónoma son un ejemplo de la mentalidad de “nuevo rico derrochador”. Mientras que los ingresos se han mantenido altos, ellos han gastado más allá de las posibilidades reales y no han puesto reparos en realizar todo tipo de gestos de ostentación, desde el “arquito del triunfo del Presidente Vivas” a los Mickey Mouse de seto. El destrozo que han realizado lo van a pagar los ciudadanos y especialmente los ciudadanos con menos recursos económicos, todo ello para pagar el tren de vida y de espectáculo a los que Vivas, Márquez, Gordillo y toda su “pandi” se tienen y nos tienen acostumbrados.

Categorías: Economía · Juan Vivas · Paco Márquez · Partido Popular · Política