Asimetrías Urbanas

La discreción como imperativo moral

11 Noviembre 2009 · 1 comentario

La demagogia es un recurso fácil. En nuestro país la demagogia, junto a las más groseras de las mentiras, es el único patrocinio político del Partido Popular, que espera que el Gobierno de España les caiga como fruta madura.

Para el Partido Popular absolutamente todo vale, incluso ir contra los intereses más fundamentales del Estado. El Partido Popular ha intentado instrumentalizar el secuestro del pesquero “Alakrana” para hacer responsable al Gobierno.

El primer error que comete el PP es que los responsables del secuestro no es ningún gobierno, ni siquiera el tan odiado Gobierno del Presidente Rodríguez Zapatero. Los que secuestran son los piratas y ellos son los responsables. A este paso el paso va a introducir en la doctrina penal la “eximente ZP”, según la cual ningún criminal será responsable de sus actos, porque el responsable será necesariamente el Presidente del Gobierno.

Se está mintiendo hasta en las circunstancias. Lo primero que hay que indicar es que los armadores de determinados pesqueros van a determinados caladeros somalíes porque, dada la inexistencia de Somalia como Estado, se ahorran pagar el canon y estar sometidos a la limitación de capturas que se dan en otros caladeros. Van a Somalia por puro y simple interés económico de unos cuantos.

Los países occidentales han definido una zona de seguridad para la pesca, protegida por una flota internacional de buques de guerra. Dentro de esta zona de seguridad no se han dado secuestros y los ataques han sido repelidos. El problema que tiene esta zona es que tiene un concentración de pesqueros, de forma que la cantidad de capturas por día es inferior a la que se puede dar fuera de la zona de seguridad, por lo que nuevamente los barcos pesqueros reciben la orden de salir a las zonas no vigiladas porque allí se captura más en menos tiempo. Puro y simple interés económico de unos cuantos.

Decir que los piratas buscan solamente barcos españoles por los “blanditos” que somos es una rotunda mentira. Barcos franceses, alemanes, italianos y británicos sufren y han sufrido secuestros. Poner como ejemplo la acción mediática de las fuerzas francesas, después de pagar el rescate, es desconocer la tremenda chapuza en la que se convirtió esa operación.

Quizá nadie recuerde eso de no ceder a los chantajes contra el Estado que llevó a Miguel Ángel Blanco a morir a manos de los asesinos de ETA. No se cedió, se hizo como debía hacerse, y este edil de Ermua murió vilmente acribillado.

No comprendo que nadie ahora defienda (con la lógica y comprensiva excepción de los familiares de los pescadores) que el Estado ceda al chantaje de los piratas. Estos asuntos son de una delicadeza tal que la multitud de declaraciones y de tomas de posturas y, lo que es peor, de utilización política favorece a los piratas que tienen secuestrados a nuestros compatriotas.

Los piratas detenidos en España acaban de contratar a uno de esos abogados de solamente los más pudientes pueden tener. Tienen abogados en el Reino Unido. Son una industria. Y reciben cumplida información de la reacción de la opinión pública a sus acciones, para hacerlas más efectivas. Y es que la comunicación vía satélite llega también a Somalia. La discreción es un imperativo moral.

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Adjetivos agotados

4 Noviembre 2009 · 1 comentario

Los graves sucesos que han sacudido a nuestra ciudad durante el pasado fin de semana merecen una seria atención y algunas dosis de calma. Es poco serio que el Gobierno de la Ciudad intente minimizar la repentina dimisión de su Vicepresidente, como si se tratase de un hecho más de los muchos que suceden en un año político.

La dimisión del Vicepresidente Pedro Gordillo representa más que la que su cargo de segunda línea da a entender. Pedro Gordillo era el Presidente del Partido Popular en Ceuta, con un fortísimo apoyo en su último congreso, lo cual le confería la importancia que tiene ser la persona que controla el aparato del partido que gobierna, aunque no asuma el liderazgo del gobierno. No sin razón se decía de él que era el “hombre fuerte”. Quien era el “hombre débil” del Gobierno, Juan Vivas, ha reunido en sí todo el poder político y orgánico, rompiéndose a su favor el inestable equilibrio existente hasta hace seis días.

La actitud del Gobierno de la Ciudad en este fin de semana ha sido lamentable. En primer lugar porque al no dar información ninguna ha dejado que los rumores se dispararan. En segundo lugar se ha demostrado la poca valentía política del Presidente Vivas, que hasta el día de ayer ha permanecido escondido y sin decirle nada a la ciudadanía a través de los medios de comunicación.

Como he leído, si alguien se va por motivos personales y de salud es él quien da la rueda de prensa de su dimisión. Acalla los rumores, explica las circunstancias y se despide de todos. Quien se va por enfermedad es siempre despedido en medio de las mayores loas, con el Presidente al lado y con todos los miembros del Gobierno compitiendo entre sí para ser el que más le abraza y con más cariño. En cambio, lo que hemos vivido no ha sido otra cosa que una vertiginosa salida de Ceuta del Vicepresidente dimisionario.

Una dimisión de esta trascendencia y por los motivos que se han expuesto no se lleva a cabo con semejante precipitación. Se prepara debidamente. No tiene que celebrarse ningún “consejo de gobierno extraordinario”, ni reuniones para buscar rápidamente un sucesor al frente del partido. Lo que hemos visto estos días la impresión de ser la puesta en escena de otra obra.

El ex Vicepresidente tenía muchos apoyos, de no tenerlos no podría haber conseguido su elección al frente del PP. Es lamentable que ahora no haya nadie que reconozca que confió en él. Es patético que el consejero de Fomento, al ser preguntado por el balance de la trayectoria política de Pedro Gordillo, no diga otra que “unos vienen y unos van”.

Para terminar nos encontramos con una remodelación del gobierno tras esta dimisión. El resultado es que desaparece la Consejería de Presidencia, repartiéndose sus competencias entre varios consejeros. El Presidente Vivas se agarra al ahorro para justificarlo. Esta remodelación no manifiesta otra cosa que la Consejería de Presidencia ha sido siempre un ente prescindible, pues no era otra cosa que un invento para darle presencia institucional a quien tenía en su mano todos los resortes del poder local. Los tenía hasta que en un rutinario final de mes los perdió repentinamente.

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Que hable Rajoy

28 Octubre 2009 · Dejar un comentario

Rajoy tiene el Partido Popular hecho unos zorros. Por no tener poder dentro del partido que teóricamente preside, ni siquiera puede mediar en el enfrentamiento entre los dos sectores del PP madrileño en torno a Cajamadrid. Nadie confía en él dentro de su partido, ya que sus capacidades, o la carencia de éstas, se están poniendo más de manifiesto que nunca durante estas últimas semanas.

Él creía que estos días iban a ser sus mejores jornadas, aprovechando la insatisfacción provocada por el desempleo para hacer campaña electoral con el argumento de que estos Presupuestos Generales del Estado son los peores de los posibles, sin duda fruto de una mente perversa que quiere llegar a España al grado supremo de la inexistencia.

Lo tenía fácil, a decir verdad, porque vivimos un momento favorable a todo tipo de demagogias y al PP, hay que reconocerlo, ejercer de animados de los más bajos instintos es algo que se le da realmente bien.

Evidentemente Rajoy nunca diría cómo hubiera hecho él los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año. Habla de que el Estado debe “apretarse el cinturón”, como si los gastos del Estado fueran algo lineal y que todo fuese susceptible de ser disminuido en la misma proporción.

Nunca aclarará las partidas en las que él practicaría la disminución de los Presupuestos y si, por casualidad, dice algo es para fijarse en partidas de cuantía ínfima. Rajoy debería decir si quiere recortar las partidas dedicadas a las pensiones, al paro, a las infraestructuras, a la seguridad ciudadana o a la sanidad.

Si la postura del Partido Popular fuera coherente daría ejemplo en las comunidades, ciudades autónomas y en los municipios que gobierna. Pero todos sabemos que no será así, que el PP ni va a rebajar los impuestos que son competencia de las administraciones regidas por ellos (los subirá antes como Gallardón en Madrid) y que desde luego sus autonomías y municipios van a mantener el mismo ritmo de gasto público que el Estado.

He de reconocer que agradezco la incoherencia práctica del PP, ya que si no hay demanda, que si el principal actor económico en este momento no actúa, solamente cabe esperar el neto empeoramiento de la crisis. Pero lo que no deja de llamar la atención es que el PP mantenga un discurso desde la oposición en el Congreso y que luego, donde gobierna, haga diametralmente lo contrario. Habría de mirarse lo que les está fallando.

El Presupuesto no es una solución, es una medida económica más, que si no opera conjuntamente con otras circunstancias no tiene mucha utilidad. Tampoco hay que confundir lo que es gastar con lo que es invertir, que es una cosa que el Gobierno de Ceuta no termina de tener clara.

No tengo ninguna duda de que el Presupuesto que el Gobierno de Vivas lleve al Pleno a finales de año será un Presupuesto basado en gastar y no en invertir, unas cuentas basadas en el electoralismo fácil y rampante y no en lo que Ceuta necesita. Pero lo peor es que volverá a ser un Presupuesto conservador, para mantener tres cosas y mirar a otro lado en las noventa y siete que no funcionan.

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Hitos históricos

22 Octubre 2009 · Dejar un comentario

Scalextric
Últimamente el Gobierno de la Ciudad no para de comunicarnos algunos proyectos a los que anda dándole vueltas: se habla de puentes, túneles y hasta de aeropuertos (que no es mala idea según Juan Vivas).

El problema es más psicológico que de otro orden. Juan Vivas está buscando la forma de pasar a la historia, porque sabe que la política es muy desagradecida y que el día que deje de ser Presidente de la Ciudad comenzará a sentir como hay mucho más espacio a su alrededor, porque no tendrá a tantas personas “asesorándole” o directamente dedicándose a la adulación de su persona.

Juan Vivas sabe que cuando deje la Presidencia, porque algún día la dejará, pasará a ser malo para quienes ahora lo consideran bueno e indiferente para el resto. Perderá el halo de santidad mesiánica y, al poco, tiempo prácticamente nadie se acordará de él, especialmente todos los que le deben lo que son y serán.

Sabiendo Juan Vivas que las flores se secan, que las losetas hay que cambiarlas y que los setos de personajes de dibujos animados desaparecen con el tiempo, quiere dejar una obra emblemática. No una obra útil, positiva o importante, sino una obra que sirva de recuerdo de su Presidencia.

Por ello nos encontramos en cada titular el intento de dar en la tecla. La cuestión no es el presente, no son los problemas actuales ni, mucho menos, los problemas venideros. El fondo es querer dejar un recuerdo, en hormigón armado pagado a precio de oro, de que él fue Presidente de la Ciudad Autónoma.

No es un problema sólo de Juan Vivas, sino un problema casi generacional. Él vivió y creció en una sociedad donde cualquiera intentaba emular al entonces Jefe del Estado dejando su nombre y todas las paredes en forma de placa. Vivas eso lo ha hecho de forma mayúscula, pero falta su gran obra, su “Escorial”, por no mencionar una obra conmemorativa cercana al monasterio escurialense.

Y lo mismo tiene éxito y terminamos completamente llenos de túneles que no conducen a ningún sitio, de puentes que van a parar al mar y de hasta un complejo ornamental en granito que recuerde perpetuamente la existencia del actual gobierno. Puede que hagan algunas de esas cosas, que la financien según el método alemán (ya pagarán los que vengan detrás), pero nunca afrontarán responsablemente los verdaderos problemas que tiene Ceuta en infraestructuras básicas.

Podemos hablar, por enésima y desesperada vez, de la ausencia de papeleras en muchas calles, de una limpieza viaria más que deficiente, de problemas en el suministro de agua, de inundaciones cuando caen más de tres gotas, de la inexistencia de una verdadera red de transporte urbano de pasajeros, del eterno ya tema de los barcos, del estado de las guarderías, del hecho de que desde que gobierna el PP no se haya abierto una sola guardería y de una cantidad de cosas que cada semana aparecen en esta columna y en alguna otra.

Pero no, todo eso son naderías, lo que realmente importa es hacer túneles y puentes.

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Hipótesis de política caballa

21 Octubre 2009 · 1 comentario

Barajemos la siguiente hipótesis.

Una Asamblea de Ceuta con la siguiente composición PSOE, 19 diputados: UDCE, 4 diputados; PP, 2 diputados.

El Partido Popular ha ganado las Elecciones Generales y, como es lógico, nombra al Delegado del Gobierno.

Pregunta: ¿El Delegado del Gobierno del PP estaría dando besos y repartiendo halagos entre los miembros del Gobierno del PSOE?

Respuesta: la imaginación es libre.

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La autoculpable sequía

14 Octubre 2009 · Dejar un comentario

Una ciudad de setenta y cinco mil habitantes no puede estar mirando al cielo para ver si lluevo o no llueve por la simple incompetencia de sus responsables. El asunto del agua se está demorando demasiado porque, como sospecho, el problema original es el mismo que el actual: la falta de dinero en la Administración Autonómica.

Se han aducido razones técnicas para que la desaladora no estuviera durante todo el verano a pleno rendimiento. Llega un momento en el que lo del informe técnico en el “Vivismo” es de risa y éste es uno de ellos: ¿dónde queda el sentido común cuando un técnico propone una medida como la que está a punto de dejarnos sin agua para beber?

La realidad, en estos momentos, es que las empresas que pueden hacer el transporte por mar del agua están aguantando al Gobierno de la Ciudad para cobrarle el mayor precio posible, dada la imperiosa necesidad que tenemos de estos barcos.

¿Hacen mal estas empresas? Ése es su negocio: sacar la mayor cantidad de dinero posible por trasladar el agua. La ventaja en la negociación no la han conseguido ellas, sino que Juan Vivas se la ha regalado al detener parte de la desaladora durante el verano.

Por culpa de Vivas y de su gobierno de restos, sacado de un saldo, podrán cobrarnos lo que les venga en gana si la lluvia no es propicia. Y no estamos hablando de unos cuantos miles de euros, que en las cuentas del consejero Márquez, no son nada. Estamos hablando de cantidades millonarias.

Un dinero extra que exigirá nuevamente un esfuerzo por parte de los ceutíes a través de sus facturas del agua, ya suficientemente sangradas por el Presidente. Cuando veamos al consejero Márquez defender una nueva subida de la factura del agua con argumentos medioambientales piensen que está faltando a la verdad y que lo que estamos pagando es el despropósito de este verano.

Todo ello si llegan a tiempo. El hecho que no salga agua por grifo es tan incontestable que ninguna maquinaria de desinformación política puede contrarrestarlo. Ya podrá Vivas sonreír y abrazar como nunca, pero no eliminará el hecho incontestable de que el grifo está seco muchas horas al día.

Lo peor de todo, si es que cabe, es que esta situación es innecesaria. Las inversiones estatales en abastecimiento de agua han hecho posible la autosuficiencia de Ceuta en el suministro de este bien fundamental y básico. La desaladora y la mejora de la red de abastecimiento han ido a cargo de las cuentas del Gobierno de España por más que ellos, los del PP, siempre se las arreglen para ser ellos los que inauguran.

Ahora en el PP tirarán de demagogia y pedirán que los ciudadanos del resto del país sean los paganos de la ineptitud de nuestros políticos. No es descartable que sea el Gobierno de España el que finalmente pague, ya que no ha parado de demostrar un incontestable compromiso con Ceuta, pero de alguna manera habría que hacerle pagar a estos políticos del PP (no a los ciudadanos) su incompetencia, mala gestión y puesta en riesgo de algo tan imprescindible como es el agua potable.

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Agua

30 Septiembre 2009 · 1 comentario

Los problemas en el abastecimiento del agua han sido una “crónica anunciada”. Una crónica que en su momento no ocupó el lugar que merecía y que ahora, con los problemas, no está siendo tratada con la seriedad y profundidad que requiere algo tan importante y fundamental.

Vivas entró prometiendo agua durante todo el día. Era una promesa que nunca debió hacerse porque el agua durante las veinticuatro horas debería haber sido una realidad hace muchas décadas. Todo el mundo era consciente de que las infraestructuras no estaban preparadas para hacer eso, pero el hecho de que abriéramos el grifo, en cualquier momento del día, y saliera agua es un derecho tan básico que superaba las dificultades.

La decisión del suministro permanente de agua fue ampliamente mejorable, a pesar de ser necesaria. Precisamente no bastaba el haber decidido el suministro permanente, sino que además había que haber invertido el dinero necesario para que la red de abastecimiento de agua no perdiera las ingentes cantidades que tira antes de llegar a nuestras viviendas.

Pero claro, esas inversiones no son de las que gustan al gobierno de Vivas, para el que inversión equivale a exhibición, a mostrarse, y todo lo que no se vea no es digno de recibir un miserable euro aunque sea un servicio esencial. El único dinero invertido en nuestro subsuelo lo ha gastado el Gobierno de Zapatero.

Ésta es una buena descripción de una faceta importante del “Vivismo”: nada es importante si no puede ser inaugurado cuatro o cinco veces y si los ciudadanos no pueden ver la placa que nos recuerda que el Presidente Vivas cortó la cinta de la pertinente loseta. Y claro, las conducciones de agua y otras infraestructuras de suministro van por debajo de tierra y la placa, de existir, no se ve.

A todo esto se unen decisiones sobre la desaladora que se han revelado como erróneas. Decisiones que han puesto en peligro el suministro de agua a los ceutíes, provocando cortes y bajada de la presión con la única finalidad de intentar alargar todo lo posible nuestras ya casi extintas reservas de agua.

El gobierno de Vivas se escuda en los informes técnicos. Los técnicos para Vivas justifican todo especialmente cuando se confunden. La cuestión ahora sería qué tipo de responsabilidades se exige a las personas que firmaron unos informes que llevó a los políticos a tomar una decisión manifiestamente errónea.

El problema no es tan simple, ya que la autonomía técnica en el “Vivismo” cada día se parece más a un mito que a una realidad. A ello se une una tremenda carencia de dinero que provoca una toma de decisiones marcada por una penuria de la que solamente este desastroso gobierno autonómico que padecemos es responsable.

A Ceuta le fallan las infraestructuras más básicas. A los apagones se le han unido la pérdida de suministro de agua. Sería recomendable colocar plantas con forma de muñequitos solamente cuando los suministros esenciales estén absolutamente garantizados.

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Sobre los impuestos

23 Septiembre 2009 · Dejar un comentario

Una subida de impuestos es algo impopular y es normal y deseable que genere polémica, debate y muchas páginas y minutos en los medios discutiendo la necesidad de esa modificación fiscal. Eso es lo que está pasando tras el anuncio del Presidente Rodríguez Zapatero. En Ceuta no ha sucedido nada ni parecido no tras el anuncio de la subida de los impuestos, sino después de su efectivo incremento.

Los argumentos son dispares. Se discute que la subida de impuestos puede que sea regresiva (pagan proporcionalmente más los que menos tienen) si se centra en los impuestos indirectos y no toca los impuestos progresivos (pagan más los que más tienen) en sus tramos más altos, especialmente el IRPF.

El incremento de los impuestos indirectos solamente es regresivo cuando estos gravan hechos imponibles de bienes básico, es decir, los que se consumen independientemente del poder adquisitivo. Imaginemos el IVA que se paga por el pan: la cantidad que se compra no tiene que ver con el poder adquisitivo, sino con el número de personas en una casa; nadie por tener más dinero compra más pan.

En cambio cuando el consumo de un bien o servicio está ligado al poder adquisitivo, los impuestos indirectos que puedan gravar ese acto no son necesariamente regresivos. La compra de coche de gama alta indica que se tiene el dinero para comprarlo o para afrontar el correspondiente préstamo personal, por lo que subir los impuestos de estos productos no perjudica a las rentas más bajas.

Por ello cuando se habla de subida fiscal no hay que caer en el fácil tópico de que las subidas de los impuestos directos son progresivas y las de los impuestos indirectos son regresivas, porque no son así. Para evitar que una subida de impuestos indirectos tenga un efecto antisocial hay que estudiarla minuciosamente, de manera que la subida de ninguna “figura fiscal” perjudique a las personas que peor lo están pasando en la crisis.

Esto y no otra cosa es lo que está haciendo el Gobierno de España. Algunos dicen que no han aclarado lo que se va a subir, pero en Economía y Hacienda no tienen las prisas de la oposición y de los asesores fiscales. Ellos quieren hacer una subida que no perjudique a los damnificados. La oposición conservadora únicamente quiere carnaza para hacer demagogia.

Los tributos, que normalmente son más sospechosos de regresividad, son las tasas. Las tasas son eso que pagamos por determinados servicios. Las tasas más onerosas son las municipales y ésas en Ceuta han subido escandalosamente. Desde el momento en que se cerraron las urnas Juan Vivas tenía preparada la subida más salvaje de las tasas que se han visto en nuestra historia reciente, una subida que ha llevado a cabo sin ninguna piedad.

El consumo de agua no es un índice de poder adquisitivo, ya que la cantidad que se gasta depende más de los miembros de la unidad familiar que del dinero que se ingrese en ese domicilio. Subir el agua hace que todos paguemos más, independientemente de nuestro nivel de renta. Si a ello le unimos el hecho de que la tasa del alcantarillado es gemelar a la del agua, tenemos un ejemplo doble de lo que es un política fiscal antisocial: la de Juan Vivas.

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La normalidad provoca paro

16 Septiembre 2009 · 4 comentarios

Cuadro K
Hannah Arendt dividía la existencia humana en tres dimensiones. La primera de ella y de la que muchos seres humanos nunca lograrán salir es la del “animal laborans”, que es la forma de vivir de las personas que se conforman con la mera reproductividad humana, con reproducir el ciclo vital tan y como hacen los animales.

La traducción cotidiana de ese concepto filosófico es eso que escuchamos muchas veces de que hay que vivir la vida, no complicarse con nada y muchos menos en las cuestiones de intereses generales. En definitiva es la lamentable base ideológica del “Vivismo” que padecemos.

El “Vivismo” quiere una sociedad adormecida donde el objetivo vital no sea ni las mejores de las condiciones de vida, ni el futuro de nuestra ciudad ni mucho menos de lo que espere a nuestros hijos. El “Vivismo” es la ideología del momento, que mantiene que la culminación de la existencia es una cerveza o varias mientras se comentan los fichajes del Madrid (ser del Barça es sospechoso).

El “Vivismo” quiere una sociedad de personas normales, que en terminología arendtiana no sería otra cosa que una manada de “animales laborantes”. Ese modelo de sociedad, además de ser poco humano, es un desastre para la economía local y para el espíritu emprendedor.

El otro día, mientras navegaba por el periódico regional “La Verdad de Murcia” para comprobar el impacto que en esa comunidad había tenido la gloriosa visita de Ramón María Valcárcel a nuestra ciudad (no mereció nada más que un breve para rellenar un esquina de una página perdida), me encontré con una jugosa entrevista al pensador murciano Antonio Campillo, miembro del Foro Ciudadano de Murcia, que insistía en algo que constituye uno de los principales descubrimientos sociológicos: la relación entre liberalismo social y crecimiento económico.

Las regiones más liberales en su forma de ser y en sus costumbres, las que no imponen un modelo uniforme de vida personal, crean una situación adecuada para que las personas con más potencial desarrollen sus capacidades, sin necesidad de semeterse a los dictados de la normalidad de los “animales laborantes”. Esto es perfectamente lógico, porque la creatividad, la innovación y la imaginación requieren una sociedad abierta y no una sociedad cerrada, restrictiva y castradora. Lo que está sucediendo en nuestra tierra es lo que Nietzsche denominaba el imperio de la “moral de los esclavos”.

A nivel nacional tenemos el lamentable fenómeno de la “fuga de cerebros”, pero en muchas regiones españolas también tenemos un fenómeno de emigración no ya de los trabajadores menos cualificados, sino de los más cualificados, de los más preparados para mejorar el tejido económico y social, porque se sienten ahogados en una sociedad que adora el becerro dorado de la reproductibilidad vital.

La economía necesita de ideas nuevas, de ideas rompedoras, pero esas ideas no nacen de la nada, sino de personas que las crean en sus cerebros, que se las viven y se inspiran en el medio que les rodea. Una sociedad como la vivista que únicamente aspira a la normalidad, a la reproductibilidad, invita a los rompedores, a los creativos y a los innovadores a marcharse a sitios donde no sean vistos como anormales, raros y parias. Allí crearán riqueza y empleo. Mientras tanto aquí a esperar el siguiente subsidio.

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Nuestro ilustre visitante

9 Septiembre 2009 · Dejar un comentario

valcarcel
El día de la Autonomía tuvo como invitado especial al Presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel. Como siempre sucede vino con un amplio séquito de invitados, tanto cargos públicos, como otros más a los que se les llamó genéricamente “empresarios murcianos”.

Que nadie piense que esos “empresarios” que vinieron junto al presidente murciano tenían ninguna intención de invertir ni nada parecido, ellos vienen, como otros muchos para el 2 de septiembre, a pasar unos días de vacaciones con todos los gastos pagados, cumplimentar el ego ceutí con tres palabritas y nada más.

La figura de Ramón Luis Valcárcel merece una atención más cercana pues él representa el modelo de política y economía que ha agravado la crisis que vivimos. Su gobierno apostó por ayudar a construir lo que se pudiese en su Región, de forma que muchas explotaciones agrícolas fueron eliminadas y todo se centró en el “dios ladrillo”.

El resultado ha sido, como se imaginan, digno de todo lamento. Cuando la burbuja inmobiliaria se ha venido abajo la Región de Murcia se ha visto como el paro ha subido mucho más de la oprobiosa media nacional.

Como pasa en los países tercermundistas, la Región de Murcia confió todo su desarrollo a un solo sector económico y adhirió su destino a éste, de forma que con la caída de la construcción y de su epígono, la venta de viviendas turísticas, la economía regional se ve en una situación de la que el Presidente murciano y su gobierno son responsables directos.

El lema durante muchos años en la Región de Murcia ha sido “poner campos de golf donde antes había lechugas”. Con esa idea consiguieron, basándose en su condición de bastión del Partido Popular, que el gobierno Aznar aprobase un delirante Plan Hidrológico Nacional con la finalidad de llenar de agua no la agricultura murciana, sino las decenas de campos de golf proyectados.

Después de que la ministra Narbona impulsase un cambio en la orientación del Plan Hidrológico Nacional, Valcárcel y sus suyos comenzaron una dura campaña de victimización de los murcianos cuyo tema básico era decir que el Gobierno de España quería matar de sed a Murcia. A día de hoy no se ha constatado ninguna muerte por sed en esa Comunidad.

Lo que no quería el Gobierno de España es crear problemas reales de abastecimiento en algunas zonas del país para que alemanes, franceses y escandinavos jugaran al golf en Murcia pagando su estancia, además, a empresas con domicilio social fuera de nuestro país.

De camino Valcárcel nos podría haber hablado sobre como se encuentran de ánimos las docenas de imputados de su partido por corrupción, ya que este ilustre visitante tiene la mayor marca nacional de imputados. Mucho ha alabado Valcárcel a Vivas, pero viniendo de quien venían tales alabanzas, yo hubiera referido que no hubieran sido proferidas.

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